Tarjetas NFC
Tarjetas NFC para reseñas que caben en el bolsillo
No todos los negocios terminan la visita en un mostrador. El fontanero acaba en casa del cliente, el comercial en la oficina de otro y el repartidor en un portal. La tarjeta es el mismo dispositivo que el soporte, en formato de tarjeta bancaria: la llevas encima, la acercas al móvil de quien acabas de atender y se abre tu ficha de Google.
Pide tus tarjetas
Por qué una tarjeta
Pensada para gente que está en continuo movimiento
Cabe en la cartera
Mismo tamaño que una tarjeta bancaria, así que va donde vas tú sin ocupar sitio ni pedir un hueco en el bolso o el maletín.
El contacto lo inicias tú
No espera a que el cliente pase por delante: la sacas en el momento en que has terminado el trabajo y él todavía te está dando las gracias.
Una por persona
Cada técnico, comercial o repartidor lleva la suya. Todas apuntan a la misma ficha de Google, así que las reseñas se suman en un solo sitio.
Sobrevive al día a día
No lleva batería, ni pantalla, ni partes móviles. Es una tarjeta con un chip pasivo dentro, y hace lo mismo el primer día que el número trescientos.
Con tu marca impresa
Se personaliza igual que el soporte: tu logotipo, tus colores y el texto que quieras en las dos caras.
Combina con el soporte
Muchos negocios tienen las dos cosas: el soporte fijo cubre a quien pasa por el local y las tarjetas cubren todo lo que ocurre fuera.
El gesto
Acercar, no explicar
El error clásico al pedir una reseña es convertirlo en una gestión: dictar el nombre del negocio, deletrear la calle, esperar a que el cliente encuentre el sitio correcto. Con la tarjeta no hay nada de eso.
- La acercas a la parte de arriba del móvil Que es donde está la antena NFC en casi todos los teléfonos.
- Aparece un aviso con el enlace Lo lanza el propio sistema del teléfono, sin ninguna aplicación de por medio.
- El cliente toca y escribe Cae directamente en la pantalla de escribir reseña de tu ficha de Google.

En la práctica
Cuatro segundos al final de cada trabajo
1
Terminas el trabajo
La instalación, la entrega, la visita o la reunión. El cliente está satisfecho y todavía lo está diciendo.
2
Sacas la tarjeta
La llevas encima, así que no hay que volver a la furgoneta ni prometer mandar nada por correo.
3
El cliente acerca el móvil
Se la pones a la altura de la mano y él hace el resto: un gesto de dos segundos que ya conoce.
4
Escribe y publica
La reseña se queda en tu ficha de Google, escrita en el momento en el que mejor opinión tenía de ti.
Dudas
Sobre las tarjetas
¿Puedo tener varias tarjetas apuntando al mismo negocio?
Sí, y es lo normal cuando hay un equipo fuera. Todas se programan con el mismo enlace, así que las reseñas se acumulan en la misma ficha independientemente de quién haya atendido.
¿Se estropea si se dobla o se moja?
El chip es pasivo y va dentro del plástico, sin partes móviles ni batería, así que aguanta el trato normal de una cartera. Doblarla a conciencia sí puede romper la antena, igual que ocurre con una tarjeta bancaria sin contacto.
¿Necesito el soporte también?
Depende de dónde termine la visita. Si tienes local, el soporte cubre a quien pasa por él y la tarjeta cubre lo que pasa fuera. Si trabajas siempre a domicilio, con las tarjetas es suficiente.
¿La tarjeta guarda datos del cliente?
No. En el chip sólo hay un enlace, el de tu ficha de Google. No lee nada del teléfono, no guarda nada y no envía nada a ninguna parte.
Llévate las reseñas donde vayas
Dinos cuántas personas de tu equipo atienden fuera del local y preparamos las tarjetas con tu marca y tu ficha ya programada.